Reclaman la transversalidad del género, la defensa de la identidad andaluza y más laicidad en las 15 propuestas del Foro

La Fundación Euroárabe acogió el foro ciudadano en Granada a principios de octubre
Fecha: 
Jueves, 7 Noviembre, 2013 - 16:30
Contenido: 
Granadaimedia, Radio Actividad (El Zaidín), Forum de Política Feminista, Granada Andalucía Laica, CCOO Canal Sur, Fundación Euroárabe, Akiba, CONGRA, Marea Verde, Asociación Almenara, Granada Abierta, ASAD, Radio Almaina, Radiopolis, Sindicato de Periodistas de Andalucía y CIC Batá fueron las organizaciones y entidades participantes en el Foro Ciudadano de Granada, celebrado el 8 de octubre, espacio de debate y reflexión donde también acudieron profesores, periodistas freelance y ciudadanas.
Uno de los puntos más importantes de este encuentro fue la socialización y puesta en común de las 15 exigencias del Foro, un documento vivo con el que el Foro tiene la voluntad de seguir sumando enfoques, ideas y miradas.
De hecho, el Forum de Política Feminista reivindicó la perspectiva de género en este documento para que no se quede en una coletilla final. “Nos preocupa el poder de todos los medios de comunicación. El género es tranversal”, reiteraron las representantes de este colectivo. Asimismo, denunciaron que la violencia contra las mujeres va en aumento y la invisibilidad de la mujer es preocupante en todas las esferas, especialmente en los contenidos informativos y en la publicidad. “Los medios ejercen una violencia simbólica no solo contra las mujeres, sino también contra las personas inmigrantes”, reiteraron.
Desde la Asociación Almenara se defendió la identidad andaluza (cultura, lengua, etc) y el papel de vertebración de los medios de comunicación públicos. Se criticó que el modelo informativo de la RTVA “sigue el mismo esquema nacional”, sin cumplir con esa supuesta vertebración. Se puso el ejemplo que el nuevo medio Canal 8 transmite el debate parlamentario, mientras que RTVA no lo hace.
Granada Abierta denunció el veto informativo a ciertos temas y a la ciudadanía en general y propuso lanzar una campaña para visibilizar qué medios vetan. Plantearon crear un mecanismo para denunciar cuándo se viola el derecho a la información.
Y Andalucía Laica lanzaron las siguientes consideraciones al documento del Foro:
Los servicios de comunicación audiovisual son considerados un bien de dominio público. Su uso se deberá adecuar a unos parámetros acordes con la libertad de expresión e información, la promoción de la diversidad, la no discriminación, la inclusión social y los derechos humanos. Se respetará la aconfesionalidad del Estado, no confundiéndola con un multiconfesionalismo, pues será un objetivo prioritario la defensa de la libertad de conciencia de los ciudadanos, en especial frente a diversas formas de manipulación y adoctrinamiento. Por ello, las programaciones no deben incluir la retransmisión de actos o ceremonias propios de creencias o convicciones particulares. Sí darán noticia de esos actos o ceremonias cuando el interés informativo lo aconseje. Tampoco incluirán programas proselitistas de ninguna creencia o convicción particular. Para todo ello, se someterá a todo medio con licencia de explotación de frecuencias al Código Deontológico Europeo, sin menoscabo de la mejora que suponga la adopción de sus propios códigos éticos, basado en estos principios y bajo el cual tanto las administraciones públicas como la ciudadanía puedan exigir su cumplimiento.
La Ley Audiovisual Andaluza, de acuerdo con la Directiva Europea 2010/13/UE y la Recomendación del Parlamento Europeo del 16 de diciembre de 2008, promoverá la alfabetización mediática y/o educación en medios de comunicación con el objeto de generar una opinión pública informada, crítica y participativa. La formación de ciudadanos más libres, más cultos, mejor informados y más participativos supone estimular en lo posible el pensamiento crítico y la racionalidad frente a la superstición, las pseudociencias y la propaganda. Así, no sólo se rechazará, sino que se ayudará, para propiciar la autodefensa ciudadana, a identificar la peligrosa charlatanería característica de las falsas terapias, técnicas adivinatorias, manifestaciones sobrenaturales, y otras expresiones de irracionalidad. Se dará cabida, por el contrario, a programas que ayuden a los oyentes o espectadores a mejorar su racionalidad y a adquirir criterios propios, mediante informaciones rigurosas (a la vez que amenas), debates entre personas de discurso rico y participación ciudadana. Asimismo, se evitará el sensacionalismo, de forma especialmente rigurosa en los telediarios. Los programas de puro entretenimiento no serán nunca programas-basura: no deben caer en la chabacanería, la vulgaridad, el famoserío o el morbo. Esta estrategia educativa se fundamentará en la defensa del ejercicio del derecho a la comunicación. La administración pública deberá garantizar el desarrollo de estas actividades en educación reglada, no reglada e informal.